lunes, 16 de abril de 2012

Sobre el problema del petróleo en Canarias

¿Por qué hemos de decir frontalmente que no a las proliferaciones en Canarias?

Repsol es una multinacional, entre mucha otras empresas depredadoras, y como tal, está sujeta a la búsqueda del máximo beneficio. 
Poco importan las catástrofes ambientales que causen, que ellos mismos afirman que ocurrirán, o el perjuicio para la población canaria que esta extracciones tendrán. ¿Cuántos beneficios del turismo se mantienen y se invierten de la ingente cantidad de visitantes que reciben las islas? 
La extracción de petróleo tiene como único motivo el saqueo de una determinada riqueza natural; y así como los beneficios del turismo no se reflejan en la sociedad, sino que quedan en manos privadas, así sucederá con el petróleo que se pretende arrebatar.
Casos sobre el tema sobran: la principal forma de explotación se sustenta en el saqueo de recursos naturales, sea petróleo, agua, madera, minerales. Y aquí, la peor excusa que ponen para la extracción de petróleo, la creación de empleo, se desmonta por sí sola, en analogía con el proceso del turismo: no hay ninguna razón para pensar que este proceso repercuta de una manera favorable a la población, en la medida en que, para obtener mayores beneficios, se necesita menos mano de obra, regla básica e innegable del capitalismo.
Si los gobernantes que aprueban y legitiman este proceso tuvieran algo de coraje e interés por la voluntad y los deseos de la población dirían que no a la extracción. No por otra razón sino porque existe la necesidad de decir que no a las multinacionales, no a la evasión fiscal y no a la explotación que llevan a cabo aquellas para sacar beneficios, extenuar a la gente, y tenerlas en la miseria. 
Puede parecer que estoy dando vueltas sobre el tema sin llegar a tocarlo en su totalidad, pero así como las personas necesitan a la sociedad para su existencia, así un caso particular está insertado en unas determinadas circunstancias socioeconómicas que no pueden ser evadidas. 
El petróleo es necesario, pero solo porque el desarrollo económico ha venido determinado por la explotación de este determinado elemento, gracias a la capacidad energética que de este surge.
Pero pensemos, critiquemos, vayamos más allá. En lugar de legitimar los recortes, se ha de realizar, de verdad, una presión fiscal contra estas empresas y se penalizar sus atrocidades, y la de los bancos; en lugar de recortar los derechos contra los trabajadores, se ha de ir contra los verdaderos culpables de esta estafa que es la crisis. Estos son los procesos de pérdida de derechos de los que los políticos son meros mediadores.
Si, como digo, se controla sus beneficios y se fomentan otras políticas de carácter social, se podría aprovechar ese beneficio, no solo para fomentar la distribución de la riqueza y la equidad social, sino para fomentar el desarrollo de nuevos tipos de energía que sustituyan en un futuro distante a la explotación petrolífera, que son, en última instancia, necesarias y determinantes. 
Esto ni siquiera es radical. Es un camino, una alternativa. En cualquier caso, la extracción de petróleo no determina nada, todo va a concluir en el mismo punto: el petróleo se acabará. No es la solución, y no lo puede ser por esta misma circunstancia.

Un breve vídeo bastante gráfico difundido para apoyar las manifestaciones en canarias. en contra de este despropósito:





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