lunes, 16 de abril de 2012

Fotos de sostenibilidad




Por Mª Candelaria Bethencourt (4ºD, curso 2011-2012)

Sobre el problema del petróleo en Canarias

¿Por qué hemos de decir frontalmente que no a las proliferaciones en Canarias?

Repsol es una multinacional, entre mucha otras empresas depredadoras, y como tal, está sujeta a la búsqueda del máximo beneficio. 
Poco importan las catástrofes ambientales que causen, que ellos mismos afirman que ocurrirán, o el perjuicio para la población canaria que esta extracciones tendrán. ¿Cuántos beneficios del turismo se mantienen y se invierten de la ingente cantidad de visitantes que reciben las islas? 
La extracción de petróleo tiene como único motivo el saqueo de una determinada riqueza natural; y así como los beneficios del turismo no se reflejan en la sociedad, sino que quedan en manos privadas, así sucederá con el petróleo que se pretende arrebatar.
Casos sobre el tema sobran: la principal forma de explotación se sustenta en el saqueo de recursos naturales, sea petróleo, agua, madera, minerales. Y aquí, la peor excusa que ponen para la extracción de petróleo, la creación de empleo, se desmonta por sí sola, en analogía con el proceso del turismo: no hay ninguna razón para pensar que este proceso repercuta de una manera favorable a la población, en la medida en que, para obtener mayores beneficios, se necesita menos mano de obra, regla básica e innegable del capitalismo.
Si los gobernantes que aprueban y legitiman este proceso tuvieran algo de coraje e interés por la voluntad y los deseos de la población dirían que no a la extracción. No por otra razón sino porque existe la necesidad de decir que no a las multinacionales, no a la evasión fiscal y no a la explotación que llevan a cabo aquellas para sacar beneficios, extenuar a la gente, y tenerlas en la miseria. 
Puede parecer que estoy dando vueltas sobre el tema sin llegar a tocarlo en su totalidad, pero así como las personas necesitan a la sociedad para su existencia, así un caso particular está insertado en unas determinadas circunstancias socioeconómicas que no pueden ser evadidas. 
El petróleo es necesario, pero solo porque el desarrollo económico ha venido determinado por la explotación de este determinado elemento, gracias a la capacidad energética que de este surge.
Pero pensemos, critiquemos, vayamos más allá. En lugar de legitimar los recortes, se ha de realizar, de verdad, una presión fiscal contra estas empresas y se penalizar sus atrocidades, y la de los bancos; en lugar de recortar los derechos contra los trabajadores, se ha de ir contra los verdaderos culpables de esta estafa que es la crisis. Estos son los procesos de pérdida de derechos de los que los políticos son meros mediadores.
Si, como digo, se controla sus beneficios y se fomentan otras políticas de carácter social, se podría aprovechar ese beneficio, no solo para fomentar la distribución de la riqueza y la equidad social, sino para fomentar el desarrollo de nuevos tipos de energía que sustituyan en un futuro distante a la explotación petrolífera, que son, en última instancia, necesarias y determinantes. 
Esto ni siquiera es radical. Es un camino, una alternativa. En cualquier caso, la extracción de petróleo no determina nada, todo va a concluir en el mismo punto: el petróleo se acabará. No es la solución, y no lo puede ser por esta misma circunstancia.

Un breve vídeo bastante gráfico difundido para apoyar las manifestaciones en canarias. en contra de este despropósito:





Fuente del texto:

jueves, 12 de abril de 2012

Contaminación en las aguas canarias.

Los fondos marinos de las Islas Canarias, donde cada año mueren hasta 10 cetáceos por impactos con barcos, el Estrecho de Gibraltar y el archipiélago balear son las zonas españolas con mayor contaminación acústica submarina, lo que tienes efectos nefastos para los cetáceos, que mueren de sordera. El incesante tráfico marítimo de barcos de pasajeros, yates, mercantes y pesqueros en aguas españolas está teniendo consecuencias irreversibles para el ecosistema marino y, en especial, para las ballenas, los delfines, las orcas y otras especies de cetáceos, que corren riesgo de desaparecer, según ha advertido a Efe el biólogo francés Michel André. El ruido que producen tanto los barcos como otras fuentes artificiales, como los radares o las prospecciones petroleras, están provocando pérdida de la capacidad auditiva de estos animales, lo que les impide algo tan esencial para su supervivencia como es el hecho de comunicarse entre ellos. Esta disminución auditiva tiene otros efectos aún más fatídicos, si cabe, para estas especies, pues la sordera, causada por la exposición continua a ruidos excesivos, provoca que muchos cetáceos sean incapaces de captar los sonidos de baja frecuencia que emiten los buques y no puedan esquivarlos. Sólo en las aguas de las Islas Canarias, según André, fallecen cada año entre seis y diez cachalotes por el impacto con barcos, una cifra alarmante teniendo en cuenta que en esta zona habitan unos 300 de estos ejemplares, divididos en grupos de diez a quince individuos, que alcanzan la madurez reproductiva sobre los treinta años. Lo cierto es que esta problemática no afecta sólo a España, pues la actividad del hombre ha perturbado el silencio de todo el fondo marino del planeta, sin excepción. "No existe ya ningún rincón del mundo donde no haya contaminación acústica", subraya André. Aunque no existen datos del número de cetáceos que mueren cada año en aguas españolas tras impactar contra barcos, este experto señala que algunas de las zonas "más calientes", es decir, más ruidosas y más peligrosas, son el archipiélago canario, el Estrecho de Gibraltar y las Islas Baleares. Hasta el momento el equipo científico de Michel André ha elaborado, por primera vez en todo el mundo, un mapa de contaminación acústica submarina de las Baleares, y ahora hará lo mismo en la costa catalana, gracias a un proyecto financiado por la Fundación La Caixa, cuyos resultados se conocerán a finales de año. "Este mapa nos dará la oportunidad de conocer la realidad del fondo marino, qué ruidos hay y dónde están los focos, para saber cómo afecta a los cetáceos y qué medidas podemos adoptar", explica el director del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Lo ideal, según André, sería poder realizar este mapa de contaminación acústica en todo el litoral español, aunque antes, subraya, "se tiene que lograr la financiación necesaria", que no siempre es fácil. El investigador considera que el problema de la contaminación acústica es sumamente importante para el equilibrio mundial de los ecosistemas marinos, pese a que no goza de la concienciación necesaria ni entre la ciudadanía ni entre los gobiernos. En su opinión, en este caso sucederá algo "similar" a lo que ha ocurrido con el cambio climático, pues hace años que los científicos advierten de los peligros del calentamiento global por las emisiones de gases de efecto invernadero, aunque no se ha decidido actuar hasta que las consecuencias han sido evidentes. "También en este caso empezamos a tener datos. Hay que concienciar a la sociedad de que es necesario actuar. No dejemos pasar los años, o será demasiado tarde", advierte André.


Mapa de la refinería de petróleo y el PIRS


Ver Refinería de Petróleo en un mapa más grande

Cómo pintar de verde un festival


Hace unos años que dejé de ir al FIB (Festival Internacional de Benicassim) por el impacto ambiental que ocasiona. Cuidado, este, y la gran mayoría de festivales de este tipo. La alta demanda de recursos y de consumo de energía y agua, propiciada por la masiva concentración de personas, y la extensa ocupación del territorio que requieren impide que les cuadren las cuentas ambientales. No les cuadra, ni tan siquiera, a las citas que enarbolan la bandera de la beneficencia ambiental.
En el verano de 2007, la celebración de los multitudinarios conciertos Live Earth, promovidos por Al Gore en varias partes del mundo con mensajes de lucha contra el cambio climático y que apoyaron con su presencia y actuaciones las mayores estrellas musicales del rock, desataron críticas contundentes porque sus proclamas de compromiso ambiental no parecen calar entre los artistas "comprometidos". John Buckley y su organización CarbonFootprint.com se dedicaron a desnudar casi uno a uno a todos los grandes protagonistas antes del evento: "La gira Confession de Madonna produjo 440 toneladas de CO2 en cuatro meses y la de Red Hot Chilli Peppers 220 toneladas durante medio año, principalmente derivadas de las emisiones de sus desplazamientos en aviones privados; mientras, la media de emisiones de un británico en todo el año es de 10 toneladas". Tras los Live Earth, John Buckley era aún más crítico porque la cifra de emisiones total fue de 31.000 toneladas en solo unos días, "¡3.000 veces lo que un británico al año!", clamaba.
Otro gran festival que cuenta con mensajes y acciones comprometidas es Rock in Rio. En 2008, previa a su primera edición en suelo español, Roberta Medina, hija del creador de la marca y vicepresidenta de esta gran cita internacional con la música, reconocía que "es imposible crear el proyecto perfecto desde el punto de vista del desarrollo sostenible, entre otras cosas porque el mercado no está preparado para poder conseguirlo. No tratamos de ser un concierto ecologista, pero sí vamos a hacer lo que podamos para limitar nuestras emisiones de CO2".
Es imposible crear el concierto perfecto pero se intenta. José Luis Morán, precisamente director del FIB durante 15 años (hasta 2009) junto a su hermano Miguel, impulsa Producciones Sostenibles. Aunque no existe un sello oficial o norma internacional que acredite la sostenibilidad de las grandes citas culturales, Universo Vivo, una de las empresas matrices, creó el pasado año VIVO, una marca que va en esa dirección. Planetamadrid, que se celebró el pasado sábado en el Parque Tierno Galván de Madrid, lo lució, aunque la lluvia impidió comprobar cómo hubiera funcionado con una mayor afluencia de gente.
Repasada y analizada la propuesta, la tercera edición del Festival de Música y Desarrollo Sostenible Planetamadridcontó con bastantes puntos para alcanzar la sostenibilidad. De entrada, con independencia del compromiso ambiental que se marquen a priori y a posteriori, el que se realice en un lugar de fácil acceso en transporte público y bicicleta gana enteros. Afortunadamente, se ha aprendido de dos festivales emblemáticos que sin grandes alharacas ambientalistas (Sónar yPrimavera Sound) tienen lugar en recintos accesibles que fomentan una movilidad sostenible. En el caso concreto del Sónar, cuento en la web más de 30 líneas de buses diferentes que llegan a los recintos del festival.
Además de la movilidad sostenible, la credibilidad ambiental se gana también con la recogida selectiva de los residuos, con la limitación en la generación de estos (nada de reparto innecesario de folletos y flyers), contar con proveedores locales y/o con certificación ecológica o de comercio justo, medidas de eficiencia y ahorro en el uso del agua y la energía e incluso utilización de fuentes renovables para generar esta última.
Antes que Planetamadrid, otros festivales en España (MTV Winter, Ecopop, Estrella Levante 4.8...) han dado pasos hacia la sostenibilidad y se han interesado por llevar el sello de Vivo en sus programas. El próximo evento al que, siguiendo la senda de Planetamadrid, se le augura mayor marchamo verde será el Día de la Música Heineken (18 al 21 de junio en Madrid). Sus promotores afirman optar a la certificación Vivo y a dos internacionales: Green&Clean y A Greener Festival. De las 47 citas mundiales reconocidas por esta última marca solo una se celebra en España, SOS 4.8, y no colocamos a ninguno entre los 11 que obtienen el sobresaliente.

Por Christian Márquez (4ºC, curso 2011-2012)